En febrero de 2026, el Museo de Arte de Allentown recibió tres obras de artistas de herencia puertorriqueña provenientes de El Museo del Barrio en Nueva York. El préstamo de las obras, así como una serie de programas gratuitos relacionados ofrecidos durante Verano Vibrante, son posibles gracias al apoyo del Art Bridges Foundations. Las obras estarán en exhibición en el Museo hasta el 20 de febrero de 2028.
Dos de estos artistas, Nitza Tufiño y Wanda María Quiñones, formaron parte del Movimiento Nuyorriqueño en la década de 1970. Este movimiento incluyó a artistas, poetas y músicos que crearon obras sobre la experiencia puertorriqueña en Nueva York. Artistas como Tufiño y Quiñones a menudo se inspiraron en el arte de los taínos, un pueblo indígena del Caribe, como una forma de celebrar la identidad puertorriqueña.
Glendalys Medina, una artista contemporánea, se basa en el legado del movimiento Nuyorriqueño con Atabey, una obra multimedia que representa a la diosa madre taína al mismo tiempo que alude al hip hop y la colonización española.
Las tres obras se incluyen en la exposición continua American Art in a Global Context (Arte estadounidense en un contexto global), que explora la historia del arte a través del comercio, la colonización y la migración. Se presentan junto con otras obras que se relacionan con la ascendencia y la diáspora, incluyendo White Fence del artista Ángel Suárez Rosado, nacido en Puerto Rico y radicado en Easton, que aborda temas del hogar y la protección espiritual.
Las obras

Nitza Tufiño encontró inspiración para los rasgos estilizados de esta pareja en los grabados en roca realizados por los taínos, un pueblo indígena del Caribe. El hombre tiene un coquí verde, o rana, en el pecho, y un rostro que evoca las representaciones taínas del dios del sol. El rostro de la mujer se basa en el mismo vocabulario de diseño, pero se asemeja a una máscara de gas, quizá aludiendo a la Guerra de Vietnam.
Nitza Tufiño (n. 1949), Pareja Taína, 1972, acrílico, carbón y poliuretano sobre masonita, enmarcado: 49 x 48 3/4 x 1 1/2 pulgadas. El Museo del Barrio, Nueva York. Museo. Adquisición con el apoyo de George Aguirre, el National Endowment for the Arts, Boricua College, el Reader’s Digest Foundation y contribuciones individuales.

Esta obra textil de Wanda María Quinones se inspira en los petroglifos, o grabados rupestres, del pueblo taíno. Nacida en la ciudad de Nueva York, la artista se especializó en Diseño de Indumentaria en el Fashion Institute of Technology (FIT) y, posteriormente, se inscribió en un programa de estudios en el extranjero que la llevó a Puerto Rico y a México. En su obra, explora el tema del “indigenismo” al insuflar nueva vida y significado a las imágenes legadas por sus antepasados caribeños.
Wanda Maria Quiñones, Sin título (Símbolos taínos), 1977, batik sobre lino; enmarcada: 43 x 24 1/2 x 2 1/2 pulgadas. El Museo del Barrio.

Glendalys Medina crea un rico abanico de alusiones con esta obra. Las tramas de hilo y alambre sugieren los altavoces de una radiocasetera, evocando la cultura hip-hop con la que la artista creció en el Bronx. Los clavos evocan las figuras de poder del África central, mientras que el color dorado alude tanto al anhelo de los colonizadores españoles por este metal precioso como a las descripciones que estos hacían de la tez “besada por el sol” del pueblo taíno.
Glendalys Medina (n. 1979), Atabey, 2022-23, madera contrachapada, clavos, hilo, pintura de pizarra, tinta, pintura al óleo y alambre; 70 x 50 x 3 pulgadas. El Museo del Barrio, Nueva York. Cortesía de la artista.
Estas tres obras de arte han sido generosamente prestadas por El Museo del Barrio como parte de la Red del Art Bridges’ Partner Loan Network.

